Insomnio y Actividad Física

Por |2018-08-18T13:15:38+00:0018 agosto, 2018|Categorías: Entrenamiento, Salud|Etiquetas: , , |4 Comentarios

El sueño es una de las claves principales del equilibrio de nuestro organismo. Dormimos para poder estar despiertos durante el día y precisamente, porque estamos despiertos durante el día, necesitamos dormir por la noche. Es una etapa de reparación biológica que a veces puede verse interrumpida, no completando todas sus funciones, y en otras ocasiones el problema radica en conseguir iniciarla.

Trastornos del sueño.

El insomnio o trastornos del sueño no solo se refiere a la dificultad para conciliar el sueño y dormir sin interrupción, sino que también puede relacionarse con los sueños de duración corta debidos a un despertar demasiado temprano. Este último tipo de trastorno tiene mayor incidencia entre las personas mayores de 65 años.

Las causas del insomnio pueden tener su origen en distintos orígenes, pero todas suelen terminar a largo plazo con las mismas consecuencias de tipo cognitivo y emocionales:

  • Pérdida de concentración o alteración de la atención.
  • Alteración de la memoria, dificultades en el rendimiento laboral, escolar, deportivo.
  • Alteración del humor, irritabilidad, presentación de comportamientos agresivos.

mal humor

Y como no, todas las relacionadas con la propia actividad de recuperación y regeneración orgánica de nuestro sistema metabólico y cardiovascular, que ocurren durante las distintas fases del sueño.

Cuando no completamos correctamente una de las fases del sueño o simplemente dejamos de dormir un día, nuestro organismo responde con un aumento de la fase anulada y con la necesidad de dormir más en los días posteriores.

¿Cómo afecta nuestra edad al insomnio?

Según los estudios realizados en pacientes jóvenes con insomnio, parece ser que principalmente éste tiene su origen en preocupaciones, miedos, disgustos, e incluso alguna alegría extrema. Suelen ser procesos patológicos con origen en una causa psíquica.

insomnio

Al contrario, en las personas de edad avanzada, aparte también de posibles trastornos psíquicos,  principalmente cambios fisiológicos y enfermedades orgánicas suelen ser el motivo del insomnio:  cardiovasculares (arritmias cardíacas, angina de pecho, etc.), aparato respiratorio (asma, bronquitis, apneas), reumáticas, osteoporosis, renales, neurológicas, etc. La toma de estimulantes o de medicamentos también pueden provocar trastornos del sueño.

La inactividad o falta de ejercicio físico.

La falta de ejercicio físico no ayuda en nada para resolver los trastornos del sueño, sobretodo en las personas de edad avanzada que normalmente se sienten siempre cansadas.  Al contrario, la sensación de agotamiento sano que produce un ejercicio físico controlado, hace que cuando te levantas por la mañana después de dormir, tengas la impresión de estar verdaderamente recuperado.

hombre cansado

Está claro que teniendo en cuenta la diversidad de causas que pueden provocar el insomnio, primero habrá que eliminar los factores causantes de las mismas para facilitar el sueño, pero la función de la actividad física en este aspecto tiene mucho que ver también con la relajación psicológica necesaria que precede al sueño reparador.

Actividades físicas que facilitan un sueño reparador.

Teniendo en cuenta ese papel de relajación psicológica que comentábamos, serán las actividades que no generen un estrés psicológico y que permitan tranquilizarse y relajarse las más recomendadas:

  • Natación, gimnasia acuática, ejercicios, pero todos ellos  sin esfuerzo físico intenso.
  • Yoga, tai chi.
  • Bailes con música relajante.
  • Andar, pedalear suavemente en bicibleta por las tardes en entornos agradables.

ejercicio parque

El sueño, su fase de recuperación.

Aunque el sueño pasa, según los científicos, por dos grandes fases, la fase lenta o no REM (Rapid Eye Movements o movimientos oculares rápidos) y la rápida o REM, es la primera la que más incide en nuestra recuperación física.

El sueño es uno de los factores más importantes en nuestra recuperación tras un entrenamiento, ya sea de tipo aeróbico o de tonificación, desarrollo o fuerza muscular. Sin él es imposible que se efectúe correctamente la sobrecompensación que buscamos para conseguir nuestro objetivo físico. Ya hablábamos de esta sobrecompensación en nuestro artículo sobre el Síndrome General de Adaptación (SGA).

condición física sga

Después del entrenamiento no solo hemos de recargar los depósitos con los nutrientes necesarios para ello, también debemos reponer la energía agotada durante la actividad física y es precisamente en la fase no REM donde se reparan los tejidos corporales y generan hormonas de crecimiento tan necesarias en objetivos como la hipertrofia muscular.

La recuperación que conseguimos con el sueño sigue las mismas pautas que la propia recuperación física durante el entrenamiento e inmediatamente después del mismo. En ambas hay un primer periodo donde conseguimos recuperar hasta un 60%, un 30% en el segundo, y por último un 10%. Por eso la siesta, entendida como un periodo breve de sueño, puede tener efectos reparadores muy positivos para nuestro entrenamiento.

Y si de un enemigo hemos de hablar, respecto a nuestro objetivo de entrenamiento es el sobreentrenamiento. Es más, es posible que la falta de sueño pueda hacernos sospechar que estamos sobreentrenados. El someter a nuestro cuerpo a un entreno excesivo tanto en cantidad como en intensidad, sumado a una deficiente recuperación o descanso, no va ayudar a mejorar nuestra condición física.

El organismo se va a defender ante la presencia del ejercicio físico, lo va a tomar como un estímulo, pero también se va a preparar ante la presencia de nuevos estímulos de características similares. No solo va a reponerse del esfuerzo realizado sino que va a mejorar su protección. Y a todo ello va a contribuir un descanso correcto, y un sueño donde le demos tiempo a nuestro organismo a reparar y regenerar su equilibrio.

José BalbínAutor

BIBLIOGRAFIA:

  • Dr. JÜRGEN WEINECK, “Salud, Ejercicio y Deporte”, Edit. Paidotribo, 2001, título original “Fit und bewglich bleiben”.

Esperamos que la información mostrada haya sido de tu utilidad y, en todo caso, contamos con las sugerencias y comentarios que puedas dejarnos, así como las críticas, propuestas e ideas para desarrollar nuevos contenidos. Para ello, te rogamos utilices el espacio reservado a tal efecto en el pie de página de este artículo, Deje su comentarioTen en cuenta que, sólo se publicarán las respuestas adecuadas, aquellas que se salgan del tema serán eliminadas, así como los mensajes promocionales, los que puedan afectar a derechos de terceros, que vulneren las leyes o que contengan demasiados errores ortográficos. Para mayor información puedes leer nuestras Normas de Participación.
Y si te ha gustado este artículo, nos haría mucha ilusión que lo compartieras a través de tus redes sociales, utilizando los iconos que encontrarás a continuación.
Gracias, 

4 Comments

  1. Virginia BB 18 agosto, 2018 en 16:05 - Responder

    Muy interesante! 🙂

    • José Balbín
      José Balbín 19 agosto, 2018 en 12:07 - Responder

      Me alegra que te guste el artículo. Gracias Virginia.

  2. Yoss Barba 1 diciembre, 2018 en 13:44 - Responder

    Estupendo artículo. Precisamente tengo problemas de sueño y me ha ido bien leerlo. Ahora à ponerlo en práctica para mejorar. Gracias

    • José Balbín
      José Balbín 1 diciembre, 2018 en 19:53 - Responder

      Espero que te vaya bien. Gracias y saludos.

Deje su comentario